Elaboradas de manera artesanal, estas lentejas son cultivadas orgánicamente y están libres de aditivos. Con un sabor suave a nuez, las lentejas rojas son diferentes a las verdes y marrones, ya que se cocinan más rápido, perdiendo su forma, y volviéndose cremosas durante la cocción, lo que las hace ideales para sopas y para absorber especias y sabores más fuertes.